lunes, 28 de octubre de 2013

Incoherencias



“No antepongas el derecho individual al derecho social” decían. “¿Cuál es más importante?” nos preguntaban.

Señores, vivimos en una sociedad que a parte de ser egoísta e individualista, es hipócrita. Sólo nos preocupamos por las cosas cuando nos conciernen a nosotros, sin hacer caso ninguno al resto. Pero luego osamos decir que, por ejemplo, ir a clase el día de huelga es anteponer un derecho individual a un derecho social, algo, según dicen, erróneo. Pero, ¿hay razón alguna en esa frase? Sí, claro que la hay, y mucha, pero sigo manteniendo que el individualismo abunda en la gente en estos tiempos. Si los recortes no nos afectaran a todos nosotros, sino, por ejemplo, solo a una comunidad que está alejada cientos de kilómetros, dudo que se hiciera una huelga en las otras. ¿Por qué? Porque no vemos nada más allá de los límites de nuestras narices.

Esto lo podemos observar a escala mundial. Otra vez el ejemplo de los recortes. Ya sea en la educación, como en la sanidad; muchos salen a manifestarse, se hacen piquetes y se lucha por una vida mejor. Pero claro, que haya millones de personas explotadas de otros territorios como China o India que sufran lesiones y enfermedades, y que se violen sus derechos humanos haciéndolos trabajar día y noche en fábricas, convirtiéndolos en esclavos para saciar la sed que tenemos de consumir, ya no nos preocupa tanto.

Sí, vemos documentales, noticias en la televisión y en Internet sobre aquellos explotados y nos ponemos la mano en la frente diciendo: “¿qué está pasando en este mundo? Qué decepción la especie humana...”. Pero unos minutos después escuchamos nuestra canción favorita, quedamos con los colegas o vemos una serie. Dejamos de preocuparnos sobre aquellas personas, no luchamos por ellas ni por sus derechos como lo hacemos por los nuestros. Claro, como no me pasa a mi, no pasa en mi país, mejor no preocuparme, ya se hará algo, esperaré a que se resuelvan las cosas. Y con esto, después tenemos el valor de decirle a uno, “¡Eh tú! ¡No vayas a clase, esquirol! ¡Antepones tu derecho individual a un derecho social!”. Hipocresía en estado puro.

¿Qué quiero decir con todo esto? Mi intención es hacer pensar un poco. La verdad es que la gran mayoría anteponemos nuestros derechos a los del resto y no nos preocuparnos por los demás. Solo es cuestión del azar que los derechos por los que luchamos sean los mismos por los cuales lucha el resto. En mi opinión todos deberíamos de reflexionar antes de hablar sin tener claro que nuestra crítica no va dirigida, en realidad, a nosotros mismos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario