“No antepongas el
derecho individual al derecho social” decían. “¿Cuál es más
importante?” nos preguntaban.
Señores, vivimos en
una sociedad que a parte de ser egoísta e individualista, es
hipócrita. Sólo nos preocupamos por las cosas cuando nos conciernen
a nosotros, sin hacer caso ninguno al resto. Pero luego osamos decir
que, por ejemplo, ir a clase el día de huelga es anteponer un
derecho individual a un derecho social, algo, según dicen, erróneo.
Pero, ¿hay razón alguna en esa frase? Sí, claro que la hay, y
mucha, pero sigo manteniendo que el individualismo abunda en la gente
en estos tiempos. Si los recortes no nos afectaran a todos nosotros,
sino, por ejemplo, solo a una comunidad que está alejada cientos de
kilómetros, dudo que se hiciera una huelga en las otras. ¿Por qué?
Porque no vemos nada más allá de los límites de nuestras narices.
Esto lo podemos
observar a escala mundial. Otra vez el ejemplo de los recortes. Ya
sea en la educación, como en la sanidad; muchos salen a
manifestarse, se hacen piquetes y se lucha por una vida mejor. Pero
claro, que haya millones de personas explotadas de otros territorios
como China o India que sufran lesiones y enfermedades, y que se
violen sus derechos humanos haciéndolos trabajar día y noche en
fábricas, convirtiéndolos en esclavos para saciar la sed que
tenemos de consumir, ya no nos preocupa tanto.
Sí, vemos
documentales, noticias en la televisión y en Internet sobre aquellos
explotados y nos ponemos la mano en la frente diciendo: “¿qué
está pasando en este mundo? Qué decepción la especie humana...”.
Pero unos minutos después escuchamos nuestra canción favorita,
quedamos con los colegas o vemos una serie. Dejamos de preocuparnos
sobre aquellas personas, no luchamos por ellas ni por sus derechos
como lo hacemos por los nuestros. Claro, como no me pasa a mi, no
pasa en mi país, mejor no preocuparme, ya se hará algo, esperaré a
que se resuelvan las cosas. Y con esto, después tenemos el valor de
decirle a uno, “¡Eh tú! ¡No vayas a clase, esquirol! ¡Antepones
tu derecho individual a un derecho social!”. Hipocresía en estado
puro.
¿Qué quiero decir
con todo esto? Mi intención es hacer pensar un poco. La verdad es
que la gran mayoría anteponemos nuestros derechos a los del resto y
no nos preocuparnos por los demás. Solo es cuestión del azar que
los derechos por los que luchamos sean los mismos por los cuales
lucha el resto. En mi opinión todos deberíamos de reflexionar antes
de hablar sin tener claro que nuestra crítica no va dirigida, en
realidad, a nosotros mismos.
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