lunes, 11 de noviembre de 2013

Las influencias

"No hay influencia buena; toda influencia es inmoral, inmoral desde el punto de vista científico. Influir sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma.” -"El retrato de Dorian Gray", 1891. Oscar Wilde.

Las influencias, desde un punto escéptico, destruyen la libertad de acción ya que no obramos por nosotros mismos al completo sino que nos vamos formando el carácter por obra de los sujetos que nos rodean.
Pongo como ejemplo esta frase que aparece en el libro de Dorian Gray.
Dorian es un joven burgués, muy bello e ingenuo que descubre la frialdad del mundo en las palabras del cínico Lord Henry Wotton. Pero, ¿cómo hubiera cambiado la obra de no existir la influencia de Lord Henry en Dorian? ¿Dorian se hubiera vuelto  una persona fría y cruel?


Sinceramente, pienso que es imposible alejarse de influencias o experiencias heredadas de otros,  ya que el ser humano vive en sociedad, pero si pienso que es importante que el ser humano razone y sobre todo discierna lo que le es bueno.








Pablo Ferrer.

domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Qué hacer?

Estando en un bar tomando unas cervezas con mi amigo Enrique, surgió un tema de conversación bastante interesante y de la más reciente actualidad.

E -¿Por qué los estudiantes hacen huelgas y manifestaciones?
D -Porque están en contra de las reformas de la LOMCE.
E -¿Y por eso salen a las calles a manifestarse?
D -Sí, para mostrar su descontento y su renuncia hacia esas reformas.
E -¿Y han conseguido cambiar algo?
D -Pues la verdad es que de momento no.
E -¿Por qué?
D -Porque los que tienen que escuchar y ver cierran sus ojos y sus oídos.
E -Entonces, ¿no sería mejor hacer algo para que no les den la espalda en vez de simplemente hacer protestas que no encuentran destino? ¿Una alternativa con la cual no hiciese falta salir a la calle o dejar de asistir a clase?
D -Desde luego. ¿Pero cuál es la solución?
E -Pues para la primera cuestión espero que me des tú la respuesta (a decir verdad esto me inquietó).
D -¿Y para la segunda?
E -Para la segunda cuestión: desobediencia civil.
D -Explícate.
E -No hace falta, ya se explica él sólo: “La desobediencia civil” y “Walden”, de Henry David Thoreau.

Quizás tenga razón y ahí esté la solución.



Diego Navarrete


miércoles, 6 de noviembre de 2013

El tiempo, el peor enemigo del ser humano.

       Creer que el tiempo no pasa es una maldita ilusión que a todos nos acecha en algún momento de nuestra vida. Desear que las agujas del reloj se paren al instante. No tener miedo de que amanezca para tener que recordar, pues sin tiempo se podría vivir para la eternidad. Cambiar todo por un segundo más, para que esos odiosos segundos se detengan y poder, por ejemplo, contemplar algo tan bello que temes que el tiempo lo marchite, que temes que el tiempo lo haga desaparecer. Una estrella, una cara, una sonrisa, un beso...todo eso se lo lleva el tiempo, irreparable y eterno problema que no podrá la humanidad parar. Todos hemos tenido en nuestra vida un momento que, al no creernos que estuviera pasando, observábamos siempre de reojo un artefacto que parecía que quisiera que finalizara... Dándonos un tiempo que creíamos que era infinito, hasta que nos dábamos cuenta de que comenzaba a amanecer y que ya solo quedaban recuerdos. Recuerdos que entonces maldecimos por no poderlos vivir a diario y tener una vaga pero intensa idea de lo que la salida del sol o el sombrío y hermoso anochecer nos arrebató... Quizás para siempre. Por ello, cuando estemos viviendo un momento que probablemente recordaremos cuando el sol salga tras una grandiosa noche, o cuando la luna reine en la oscura bóveda celeste tras una jornada inolvidable, no miremos el reloj, hagamos que esa noche y ese día forme parte de nosotros y que no tengamos que depender de un tiempo que sabemos que siempre irá en nuestra contra.

       El tiempo es el mayor enemigo de las ilusiones, pues con su paso pretende acabar con todas. Por esto, vivamos cada segundo,  no por nosotros... Porque la vida no está para perder algo que nos está maltratando a diario. " El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento" - Platón






                                                                                                                             Carlos Masia.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Influencias


El ser humano es un animal altamente influenciable. No somos lo que hacemos de nosotros, somos lo que otros han ido construyendo en nuestra persona.
Cada individuo que ha pasado por nuestra vida ha dejado un granito de arena que poco a poco va creando la montaña de nuestro carácter. Con otras palabras, podríamos decir que somos las huellas de nuestros compañeros de viaje.
Resulta curioso ver como, si nos paramos a analizar, todas las personas importantes que has conocido dejaron un pequeño rastro en ti.
Rara vez todos esos granos provienen de una única etapa de tu vida, algunos individuos habrán dejado su trocito en la niñez, otros en la adolescencia, etc...

Pero más interesante resulta ver como, al pertenecer a otras etapas de nuestra vida, muchas de aquellas personas que han sido tan trascendentales y que forman parte de ti se desvanecieron con el tiempo. El ver como el ser humano, en su más cruda naturaleza, es capaz de dejar de lado, olvidar y romper todo lazo con aquellas personas que en cierto sentido te han definido resulta escalofriante.

Habrá quien llegue a pensar que realmente esto lo que significa es que el ser humano tiene una capacidad de superación que le permite dejar de lado tan notables influencias para empezar de cero.
Pero, ¿es esto realmente una capacidad de superación o simplemente una carencia de moral?
Desde el punto de vista del servidor prescindir de aquellos que tan importantes fueron y para los que tan importantes fuimos no resulta ético.
En ese caso, ¿por qué llega a ocurrir esto a veces sin que nos demos cuenta?
Dando vueltas a esta cuestión me llegó a la mente la idea de que somos una especie utilitaria. Es decir, valoramos el mundo que nos rodea en función de su utilidad. Si hay algo que carece de utilidad acabamos prescindiendo de ello, de manera consciente o no.
Cuando ya no compartes aficiones con un amigo poco a poco dejas de verle tan a menudo, dejando que el silencioso yugo del olvido acabe rompiendo esa amistad. ¿Casualidad o resulta que dicho amigo ya carecía de utilidad?
Pero un error sería pensar que esto sólo ocurre con relaciones de amistad, valoramos todo tipo de relación en pos a lo útil que nos sea esa persona.
No somos más que crueles especímenes que prestamos atención a lo que necesitamos en la etapa de nuestra vida que vivimos, olvidando lo vivido anteriormente.

Aprendemos historia en las escuelas, pero olvidamos nuestra historia, desconociendo y por tanto no valorando como hemos llegado a ser lo que somos.


UTILITARISMO es nuestra definición.





Rubén Alepuz.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Sobre tradicions...


Tenim el cap ben dur, l'humà és el més cabut de totes les espècies. Ens ancorem a tradicions “ancestrals” que hom sap que no són “bones”, que no ens reporten res beneficiós i que a més poden perjudicar. Em refereix, per exemple, a la tauromàquia: -Es que es una tradición, y hay que respetarla. -Es un arte de hace siglos.
Qui dicta que s'haja de respectar? Ningú. La societat. Per què? Perquè som cabuts, els més cabuts de tots. Tots, tant els qui recolzen la tauromàquia com els qui no, sabem que és un acte cruel i agressiu. Sabem que no ens reporta res, ni tan sols reporta felicitat a qui ho recolza, perquè en els fons te remordiments: sap que l'animal ha sofert, sap que no s'ha realitzat aquest acte per necessitat, com per menjar, sap que s'ha fet per pur plaer per veure a un animal indefens davant la situació extrema de canviar-lo d'hàbitat, “jugar” amb ell, amb el seu desconcert, i finalment matar-lo heroicament davant un públic expectant de sang i mancat de sentiments.

En la conservació de tradicions hipòcrites i perjudicials també entren en contacte moltes pràctiques religioses, el rol patriarcal, la no acceptació de la igualtat de la dona, l'amor exclusivament entre home-dona...

Fa uns anys, vaig haver d'escoltar una classe on el professor deia que les dones no hauríem de dur pantalons, que sempre havíem vestit faldes i que era una tradició que s'hauria de respectar i complir. Els homes pantalons i les dones faldes. Si per respectar la tradició fóra, hauríem d'anar tots vestits amb draps medievals, o amb llençols grecs, o amb pells d'animals ja extingits, o nus...
No trobeu que és hora ja de fer una selecció, buscar les bones tradicions, les beneficioses i acoblades al segle en el que estem (el XXI, per si algú encara no ho sap i segueix en el passat)?
El que no podem fer és avançar tant tecnològicament i conservar rituals que hui dia ja no tenen justificació alguna.

Ara us toca a vosaltres pensar i seleccionar les “bones” i les “males” tradicions. Fora!








MAR :)

lunes, 28 de octubre de 2013

Incoherencias



“No antepongas el derecho individual al derecho social” decían. “¿Cuál es más importante?” nos preguntaban.

Señores, vivimos en una sociedad que a parte de ser egoísta e individualista, es hipócrita. Sólo nos preocupamos por las cosas cuando nos conciernen a nosotros, sin hacer caso ninguno al resto. Pero luego osamos decir que, por ejemplo, ir a clase el día de huelga es anteponer un derecho individual a un derecho social, algo, según dicen, erróneo. Pero, ¿hay razón alguna en esa frase? Sí, claro que la hay, y mucha, pero sigo manteniendo que el individualismo abunda en la gente en estos tiempos. Si los recortes no nos afectaran a todos nosotros, sino, por ejemplo, solo a una comunidad que está alejada cientos de kilómetros, dudo que se hiciera una huelga en las otras. ¿Por qué? Porque no vemos nada más allá de los límites de nuestras narices.

Esto lo podemos observar a escala mundial. Otra vez el ejemplo de los recortes. Ya sea en la educación, como en la sanidad; muchos salen a manifestarse, se hacen piquetes y se lucha por una vida mejor. Pero claro, que haya millones de personas explotadas de otros territorios como China o India que sufran lesiones y enfermedades, y que se violen sus derechos humanos haciéndolos trabajar día y noche en fábricas, convirtiéndolos en esclavos para saciar la sed que tenemos de consumir, ya no nos preocupa tanto.

Sí, vemos documentales, noticias en la televisión y en Internet sobre aquellos explotados y nos ponemos la mano en la frente diciendo: “¿qué está pasando en este mundo? Qué decepción la especie humana...”. Pero unos minutos después escuchamos nuestra canción favorita, quedamos con los colegas o vemos una serie. Dejamos de preocuparnos sobre aquellas personas, no luchamos por ellas ni por sus derechos como lo hacemos por los nuestros. Claro, como no me pasa a mi, no pasa en mi país, mejor no preocuparme, ya se hará algo, esperaré a que se resuelvan las cosas. Y con esto, después tenemos el valor de decirle a uno, “¡Eh tú! ¡No vayas a clase, esquirol! ¡Antepones tu derecho individual a un derecho social!”. Hipocresía en estado puro.

¿Qué quiero decir con todo esto? Mi intención es hacer pensar un poco. La verdad es que la gran mayoría anteponemos nuestros derechos a los del resto y no nos preocuparnos por los demás. Solo es cuestión del azar que los derechos por los que luchamos sean los mismos por los cuales lucha el resto. En mi opinión todos deberíamos de reflexionar antes de hablar sin tener claro que nuestra crítica no va dirigida, en realidad, a nosotros mismos.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Sobre la LOMCE y otras cuestiones filosóficas

Hoy, día 22 de octubre, comienza la huelga de estudiantes que terminará el día 24 y que está motivada por la LOMCE, la nueva reforma de educación propuesta por el Ministro Wert. Sin entrar en opiniones individuales sobre política me gustaría hablar sobre el daño que esta reforma puede hacer a los estudiantes de Filosofía.

En primer lugar, hay que decir que el alumno de primaria, ESO y bachillerato tendrá diferentes grupos de asignaturas que serán troncales, específicas y de libre configuración autonómica (en sus respectivas lenguas).
Además, con esta reforma educativa los estudiantes tendrán más dificultades para progresar, pues con (entre otras cosas) las reválidas no estamos favoreciendo un mayor nivel académico sino poniendo más trabas al alumno, ya que no fomentará el trabajo en equipo ni la expresión oral que son tan necesarios para el futuro de éste. En su lugar, hará pasar pruebas finales a los alumnos para pasar de grado.

Esta ley afecta a la filosofía porque reduce las horas lectivas obligatorias de esta materia: se elimina la asignatura de Educación para la Ciudadanía que se impartía en 1º de la E.S.O, además únicamente se impartirá la asignatura de Filosofía en 1º de bachillerato de manera obligatoria, ya que en 2º de bachillerato pasará a ser optativa.

Sinceramente, estoy harto de que la gente opine que el saber filosófico que aporta la carrera es inerte e inútil. Pienso que la carrera de Filosofía debería tener muchas más salidas porque es un saber completo, cuanto más sabes acerca del mundo que te rodea mejor puedes desarrollar el conocimiento que te aporta la carrera, no como en la gran mayoría de grados, en los que sólo se buscan especialistas o técnicos en esa profesión. Uno de los problemas de esta reforma educativa es que ya no se educa al ciudadano sino a miembros productores del mercado laboral, así se mercantiliza la educación con un carácter marcadamente neoliberal; esto puede favorecer al individuo pero en absoluto a la sociedad.

En la primera clase de cierta materia se nos preguntó por qué queríamos estudiar filosofía. Quiero estudiar Filosofía para ser alguien productivo para este mundo, el cual está falto de ética y de valores y sí, cada vez es más difícil luchar por conseguir los objetivos.

Quiero poder salir de la caverna con todas mis fuerzas y ver la luz de un mañana mejor.




Pablo Ferrer